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viernes, 5 de julio de 2013

Capitulo 24

Capitulo 24


Nos quedamos mirándonos fijamente sin que ninguno diga nada, la tensión crece y vemos cómo amanece. Llevo todo el día sin dormir y apenas comí, no me apetece meterme en una pelea ahora y menos con Christian
El tiempo pasa y nadie dice nada.
Hasta que me canso
-¿Enserio me vas a atacar?-le digo y enarco una ceja
- Si no, me matarás.
-No- le digo con absoluta sinceridad
-¿Cómo?- su expresión pasa rápidamente a alivio- ¿Por qué?
-Me prometí a mi misma que a no ser que me atacaseis no iba a matar ninguno del doce, ni de los distritos más pobres.
-Entonces mientras asimilo esto, ¿Qué vamos a hacer ahora?, solo quedamos cuatro.
Es cierto, si las cuentas que llevo en mente van bien; cosa que así espero. Quedamos solo cuatro. Así que pienso una solución.
-Vale nos despedimos, espero que no quedes el último y tengamos que luchar-le digo y me ofrece una mano, le miro y sé que no juega ya que no tiene ningún arma escondida. Así que cuando le doy la mano me acerco y me despido con un abrazo vacilante.
-Mucha suerte, Christian. Si no gano yo, al menos que lo haga un amigo.- y sonrío mientras me marcho.
Éste me devuelve la sonrisa y me dice:- Ya sabemos quién va a ganar, no hace falta que te desee suerte.
Consigo llegar a mi árbol ya bastante tarde y me duermo. Sólo me despierto para comer algo y refrescarme, pero vuelvo a caer rendida en un profundo sueño. Cuando me levanto ya es de noche y veo la cara de la chica que maté y el chico que ayudé a matar. Soy toda una asesina.
Cazo de noche, sigue sin haber rastro de los profesionales. Esto ya me empieza a preocupar porque ellos dos son fuertes, y yo ando sola porque si me hubiera quedado con Christian hubiera sido una presa fácil.
Doy una siesta en mi árbol hasta el amanecer y después hago una fogata, no muy grande, para desayunar. Siempre tengo cerca mi hacha, para prevenir.
La cosa sigue igual de aburrida hasta caída la tarde, para ese momento estoy practicando mi puntería con el hacha. He marcado una diana en un árbol y simplemente tiro a ver mi suerte.
Por la noche, los Vigilantes cansados de vernos a los 4 a nuestra bola y sin luchar dan una noticia
“Felicidades tributos, habéis llegado a un punto crucial en los juegos de este año y para que veáis lo orgullosos que estamos de vosotros os vamos a dar un regalo a cada uno… Mañana por la tarde en la playa estarán esperándoos en unas cajitas con el número de vuestro distrito. ¡Felices Juegos del Hambre y que la suerte este siempre, siempre de vuestra parte! “

Y se calla, lo más normal es que no fuera pero como me pica la curiosidad de mi regalo iré.

2 comentarios:

  1. La curiosidad mató al gato (? Jajajaj estoy deseando saber como termina, Celia, no me hagas esperar tanto que me desespero -.-
    x)

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